dijous, 22 de Agost de 2013

Lomo del Escobero

La subida al Lomo del Escobero comienza al sur de Medellín, en Envigado. Y empieza fuerte, con duras rampas y un tráfico excesivo y agobiante. Las sensaciones subiendo rampas del 12 y 15% debiendo mantener obligatoriamente la línea recta si no deseas ser arrollado no son ciertamente agradables. Por suerte sólo fue así al principio y poco a poco el tráfico fue disminuyendo. Pero los primeros 5 km son terribles, constantemente por encima del 10% y llegando a marcar el tope del 20%.

Después, a media subida suaviza mucho, casi planea, y los últimos 3 km vuelven a inclinarse severamente.

En total, casi 10 km a casi el 10%, que si sacamos los 2 km centrales representan una autentica burrada. En la cima poca cosa, un estadero en el que cuando subimos no daban de comer.

El decorado del Escobero es interesante por la vertiente oeste de la Cordillera Central, con vegetación abundante, por una carretera que sirve de acceso a urbanizaciones prósperas de los alrededores de Medellín, pero no permite contemplar grandes vistas de la ciudad ni tampoco de la gran cordillera adyacente.

La China

Gracias a la colaboración de Gustavo Duncan (el promotor de la página web Altimetrías de Colombia junto con Asier Bilbao, http://altimetriascolombia.blogspot.com.es/) y familia ha sido posible subir La China, una enorme subida que sale del lado norte de Medellín, de Bello, hacia la vertiente este de la Cordillera Occidental. Sin Gustavo no sé si lo hubiéramos encontrado y si habría sido suficientemente prudente adentrarse por aquellos arrabales... Pero todo fue perfecto con dos coches seguidores, el suyo y el nuestro.

El verdadero problema fueron las duras rampas de La China. Primero un par de km casi llanos de aproximación desde el centro de Bello ya  continuación 10 km alrededor del 10%, bastante regulares, montaña arriba por una carretera no demasiado ancha y con poco tráfico, muy adecuada para el cicloturismo. Paisaje espléndido de prados y pequeñas explotaciones agropecuarias, muy bien.

La China no tiene rampas tan extremadamente duras como el Escobero pero tampoco tiene el importante descanso central, es mucho más continuada y te exprime más lentamente pero acabas igualmente exhausto. El sol que lucía ayudó a sudar con intensidad desde el primer momento de la subida.

Después de los citados 10km intensos se corona el Puerto de Cuartas, hay un pequeño descenso y finalmente un último km para arriba que completa la durísima China, el calificado como Mortirolo colombiano.

Después una comida en un estadero de la cima con menú antioqueño (Medellín, la ciudad de la eterna primavera, es la capital de Antioquia), acompañados por Gustavo y familia que actuaron de perfectos anfitriones, y que rematamos con un obligatorio y sorprendente chocolate mezclado con queso fresco. Juntos completamos una gran jornada de hermanamiento con el cicloturismo colombiano. ¡Gracias por todo, Gustavo!

Jericó

Puente sobre el Cauca en Santa Fe de Antioquia

Se me hizo dura la subida a Jericó. La subida al Alto del Salvador y Jericó arranca de la orilla del río Cauca y tiene una longitud de 22 km para remontar 1450 m hasta los 2049 m de altitud que tiene el puerto. Cuando se corona, una pequeña bajada te lleva al pueblo de Jericó. En Colombia la temperatura depende mucho de la altitud en que te encuentras y al pie de la subida estamos sólo a 600 metros lo que hace que la temperatura sea elevada. Arrancamos con 42 º y un buen sol. A media subida hay una bajadita y los últimos km son muy empinados, en 3 km se suben 300 metros de desnivel ...

Diría de memoria que Jericó tiene unos números y una composición algo similar al Mont Caro (que subimos pocos días antes de partir hacia Colombia), con rampas en la parte final del 15 y el 16%. Está claro que las grandes subidas colombianas que Gustavo y Asier han seleccionado para su página de altimetrías tienen todas un coeficiente de dureza muy elevado. Pero también aquí hemos hecho cumbre ...

La Línea

Este puerto junto con Letras y el Lomo del Escobero son las estrellas de las carreras ciclistas colombianas. También como Letras atraviesa la Cordillera Central. Es igualmente una subida bastante colosal y un poco más puntiaguda por la vertiente oeste desde Calarcá. Corona a una altitud de 3265 m, tiene una longitud de 21,7 km, media 7,6% y de máxima nos ha salido un 16%.

Atravesando Calarcá con el coche nos ha costado dios y ayuda incorporarnos a la carretera de La Línea. Había un atasco descomunal. Ya nos habían advertido que subir esta carretera en bici un día no festivo podría ser medio suicida pero la realidad supera lo que nos habían contado. Los super-camiones colapsan los dos carriles de la carretera y, con el coche, avanzamos muy lentamente, más tiempo parados que en marchan. No tenemos arrestos para meternos por ahí en medio con una bici. Al cabo de un buen rato vemos que un camión ha perdido la carga en medio de la carretera y hay una grúa para retirarla... entre medio también están todos los camiones y maquinaria que están construyendo el importante túnel que debe salvar el puerto en el futuro. En cuanto divisamos el túnel entendemos que debemos tomar una determinación, en una hora en coche hemos avanzado unos 10 km. Paramos y decidimos esperar a ver si se acaba la cola. Bajamos las bicis con calma y al cabo de una media hora parece que se aclara el panorama y empezamos a pedalear. Estamos justo en el rellano que hay a medio puerto pasado el km 10. Quedan los 11 km más empinados para salvar unos 900 m de desnivel; 10 km al 8,7% y arriba que afloja un poco... No será subir toda La Línea pero habremos hecho lo que se ha podido dentro de los límites de la prudencia, que ante todo hay que salvar la piel!

Y al poco de montar en bici la carretera se ensancha y tiene dos carriles de subida con un poco de arcén, ¡perfecto! La pendiente es severa y hay pocos descansos pero vamos tirando, más pendientes de los grandes camiones que del desnivel.

La carretera es muy ancha y las continuas curvas son muy diferentes cuando tocan abiertas o cerradas, ...también el peligro de los camiones que se cierran en las curvas a derechas...

Poco pendientes del paisaje, poco antes de coronar empieza una fina lluvia y coronamos en medio de la oscuridad.

Hemos subido La Línea a medias en bicicleta pero con las circunstancias reinantes no se podía hacer más. A pesar de todo, conocemos ya los principales cpuertos colombianos y bajando en el coche contemplamos con más calma la fastuosidad de la Cordillera Central de Colombia con los prados adornados con las características y esbeltas "palmas de cera".

Alto de San Miguel y El Romeral

No podemos abandonar Colombia sin rendir homenaje al Lucho Herrera y dormimos en Fusagasugá, su pueblo, con la intención de subir el Alto de San Miguel donde supuestamente Lucho protagonizó sus primeras escaladas demoledoras. La ciudad, llamada de las flores, tiene pocos atributos que recomienden la visita. Al día siguiente cogemos el coche para salvar el tráfico de las afueras y un perfil irregular y subimos a las bicis en cuanto empieza el puerto. Son unos 14 km hasta el peaje de la cima que se encuentra a 2773 m de altitud, se salvan 900 metros de desnivel, poco más 6% de media. La pendiente resulta bastante regular sin muchos descansos remarcables ni rampas imposibles, el máximo se sitúa en el entorno del 13%. El decorado es muy similar al que ya hemos ido contemplando por el centro de Colombia, prados, pequeños cultivos, viveros de flores y otras plantas y pequeñas explotaciones y establecimientos humanos más bien pobres.

Más insoportable resulta ser el tráfico. La carretera de Fusagasugá a Sibaté, pueblo situado 10 km más allá de la cima bajando por el otro lado, resulta demasiado estrecha y revirada por el tráfico que soporta. Aquí no hay grandes camiones pero el constante paso de autobuses de toda medida, que no frenan ni reducen por nada del mundo, nos obligan a poner el pie en la cuneta en varias ocasiones. Más angustiados de lo previsible para una pequeña carretera local, coronamos la Alto de San Miguel. Remarcar que en esta subida hemos visto de nuevo ciclistas en la carretera, los habíamos olvidado desde nuestro primer día en Los Patios; ningún ciclista en el Escobero, Letras, La Línea, los colombianos tinen fama de escaladores pero no son tontos...

El del coche paga el peaje y bajamos a Sibaté donde pararemos a comer algo. El del coche prueba las recomendadas fresas con nata, los ciclistas nos abstenemos pues aún queda etapa por delante y no se pueden correr riesgos estomacales.

En el mismo centro de Sibaté arranca la nueva dificultad de la jornada, el Alto del El Romeral, de 3332 m de altitud. Y arranca con fuerza, con pendientes de dos dígitos por las mismas calles del depauperado pueblo. Con fuertes desniveles continúan los 3 primeros km mientras la carretera gana buenas vistas sobre el pantano adyacente al pueblo y su entorno, en poco rato el ambiente resulta mucho más agradable.

Luego viene una fase de rellanos, duras rampas y descansos hasta comenzar la segunda fase de la ascensión. Y esta segunda parte resulta una subida de verdad con 3 km continuados muy duros, uno de ellos al 12%, y puntas de hasta el 16%. Los dos últimos aflojan un poco, se abre un paisaje espléndido de alta montaña y pequeños cultivos de patatas, pasamos la cota de los 3000 y, como viene siendo habitual, comienza una fina lluvia que nos hace coronar un tanto mojados. Arriba, la raya y la inscripción PM parece indicar la meta final de nuestro periplo cicloturístico por tierras colombianas.

Coronamos el sexto 3000 andino por la Cordillera Oriental, muy cerca de Bogotá, y no sé cuándo volveré a superar esta cota, seguro que hay para días y años. Curiosamente, El Romeral es también el puerto más meridional que hemos subido nunca, a sólo 4º de la línea del Ecuador, o sea a cuatro pasos, y también curiosamente no hace nada de calor, más bien fresco.

Finalizamos con un éxito total nuestra aventura cicloturista colombiana. Prácticamente hemos conseguido todos los objetivos previstos, sólo falló uno, la subida al pie del Nevado del Ruiz con la intención de superar la cota de los 4000 m. El lío del coche nos lo impidió pero no hay de que quejarse. ¡A por otra!


Publicado por FredericRafols @ 18:00
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Comentarios
Publicado por Rokosovsky
dimecres, 20 de Novembre de 2013 | 12:59

En primer lugar, enhorabuena por las conquistas. Añadir que es un reportaje impresionante no sólo por la belleza del territorio sino por todo lo que rodea a la AVENTURA (con mayúsculas en este caso).

Por otro lado, ¿el coche "de apoyo" lo llevabais como medida de seguridad?.

Un saludo y gracias.

 

Publicado por FredericRafols
dimecres, 20 de Novembre de 2013 | 19:28

El coche de apoyo era mi hijo... Se juntaron diversas circunstancias que no vienen al caso para que viniera. Pero mi principal objetivo era subir Letras en un día y no lo veía muy claro por miedo a falta de luz en la bajada. Cuando él insinuó la posibilidad de venir pense más en que así aseguraba la subida a Letras que en la seguridad. El miedo lo llevas en el cuerpo o no lo llevas...